En el siglo IV, Elena, madre del emperador romano, era cristiana., y apoyada por su hijo, mandó hacer excavaciones en Jerusalén, en el lugar donde Jesús había sido crucificado y enterrado, porque con el paso de los siglos se habían hecho edificios en el terreno y había cambiado bastante la disposición del lugar. En el mes de mayo descubrieron el lugar de la crucifixión.
Cada año el día 3 de mayo se hacía una fiesta para recordarlo. Una fiesta de la cruz pero también de la resurrección. Por eso el madero de la cruz, que recordaba los sufrimientos y la muerte, era recubierto con flores, que recordaban la resurrección y la vida eterna de Jesús.
Con el paso de los siglos esa fiesta se convirtió también en fiesta de bendición. Bendecir a Dios porque es bueno y nos ama, y pedirle al mismo tiempo que su bendición descendiera sobre las personas y los campos y las cosechas y las fábricas, sobre todo el trabajo humano. La cruz se convertía en signo de bendición. Antiguamente se hacía una procesión que recorría los cuatro puntos cardinales (que son como una gran cruz sobre todo)
En el documento adjunto encontrareis una celebración sencilla para este día y una cruz para decorar en casa.
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